En el letrero de mi despacho pone: «Manuel Hernández», pero me puedes llamar Manu. Al principio de empezar con esta aventura de la psicología pensé que usar Manu era poco serio, pero ahora la verdad es que me da completamente igual.
Te voy a ser lo más sincero posible y voy a tratar de ir al grano porque tampoco quiero soltarte un rollo infumable… La mayoría de lo que te han contado sobre las emociones es mentira.
Las emociones no son malas, de hecho posiblemente sean tus mejores aliadas. Es como el testigo de reserva de gasolina. Es un coñazo, pero está ahí para avisarte que si no pones gasolina vas a acabar tirado en la cuneta.
Los gurús del desarrollo personal, los positivistas, buenistas, buenrollistas y demás influencers, llevan un tiempo diciendo que hay que matar a la ansiedad, el miedo, y todas las emociones que no son agradables, y para ello proponen millones de técnicas para no sentirlas, olvidando que son señales de alerta necesaria.
Nos proponen tapar con cinta el testigo de la reserva de gasolina o quitarle la bombilla, así esa maldita luz amarilla dejará de molestarnos. La putada es que te vas a quedar sin gasolina y más tirado que una rata.
Y eso es exactamente lo que pretenden hacer con las emociones que no son agradables como el miedo, la tristeza, la vergüenza…
Si tienes ansiedad (miedo) es porque tu mente está detectando peligro o algo que te hace daño, y la ansiedad es el mecanismo que tiene el cerebro para avisarte.
Pero lo que sí es cierto, es que si no entiendes la razón por la que la sufres o no eres capaz de gestionarla puede convertirse en una pesadilla.
¿Qué te propongo? Miremos las emociones. Estudiémoslas, no tratemos de ignorarlas o matarlas porque seguro que nos pueden aportar información muy interesante que nos llevará al verdadero problema. A esa causa más profunda que está resultando una amenaza y disparando tus señales de alerta.
Y no siempre las amenazas son evidentes o justificadas a ojos de un tercero, pero tu cerebro las identifica como una amenaza real para ti. Quizás porque hace tiempo pasaste por una situación parecida en la que estuviste muy jodido o porque le ha pasado a alguien cercano… Pero sea la razón que sea, tienes que descubrirla.
De hecho, sabiendo qué es lo que te genera ansiedad, tristeza o lo que sea… Ya lo vas a sentir de manera menos intensa. Y es que el chocolate que más le gusta a la ansiedad es el de sabor a incertidumbre. Así que despejando esa duda, sabiendo qué te está provocando tus alertas, solo con eso, ya te vas a sentir mejor.
Esa es la primera fase, después, trazaremos un plan para afrontar esas situaciones, problemas o pensamientos que tu cerebro detecta como una amenaza.
En resumen, tenemos que solucionar el problema que subyace y no tapar con cinta el testigo de la gasolina.
Y quédate tranquilo que no te voy a soltarte mantras Rocky tipo “no hay dolor”, “tú puedes”, “eres el mejor” y mierdas así que solo te van a hacer sentir peor cuando veas que la vida duele, que no todo se puede y que eres una persona excepcional que no necesita sentirse el mejor para vivir con ganas.
Y de eso va todo esto.
Eso sí, contactes conmigo o no, quédate con esto: No eres débil ni cobarde ni peor que los demás. Solo necesitas entender lo que te ocurre.
P.D. Todo lo que hay bajo este texto son cosas que me dijo un colega que quedan muy «cool» y la verdad es que quedan bien y son ciertas. Pero lo más importante es lo que te acabo de contar.
Eso sí, para contactar conmigo tienes que ir al fondo del todo de esta página o mejor envíame un Whatsapp con la hora a la que te puedo llamar. Por cierto, mis sesiones duran como mínimo 75 minutos (para que te puedas organizar).
Un abrazo!
Aprenderás técnicas para controlar los síntomas físicos de la ansiedad.
Aprenderás a identificar y cambiar patrones de pensamiento negativo.
Dispondrás de estrategias para afrontar situaciones ansiógenas.
Tu autoconcepto mejorará al poder afrontar situaciones que antes no podías.
Mejorarás la forma en la que te relacionas y comunicas con los demás.
Te acompañaré en todo el proceso. Haremos equipo.
Podemos hacer la terapia online, presencial, o combinar ambas.
La vida es mucho mejor sin una pesada mochila emocional.
Para hablar de forma confidencial de cualquiera de tus problemas y preocupaciones.
Al proporcionar herramientas y habilidades para manejar futuros desafíos emocionales.
