A veces sentimos que tenemos una pelea dentro de nosotros. Una parte de ti quiere lanzarse a un nuevo proyecto, pero otra parte te dice que te quedes quieto por miedo. Una parte está enfadada y otra se siente culpable por estarlo.

En mi consulta del Barrio de Salamanca, trabajamos con un enfoque llamado IFS, que básicamente consiste en entender que no eres una sola voz, sino todo un equipo.

¿Cómo funciona esto?

Imagina que tu mente es como una película de dibujos animados donde cada emoción es un personaje:

  1. Los Protectores (Los «Guardaespaldas»): Son esas partes de ti que se ponen nerviosas, que te hacen trabajar de más o que te dan un atracón de comida. No son «malas», solo intentan protegerte de algo que te dolió en el pasado.
  2. Los Heridos (Los «Niños pequeños»): Son partes que se quedaron atascadas en un susto o una tristeza de cuando eras más joven. Están escondidas en el sótano de tu mente.
  3. Tú (El Director de la Orquesta): Es tu verdadero yo. Cuando el director está tranquilo, puede escuchar a todos los instrumentos sin que ninguno desafine.

Mi trabajo como psicólogo en el Barrio de Salamanca es ayudarte a que tú seas el director. Que dejes de pelearte con tus nervios o tu tristeza y empieces a entender para qué están ahí.

Cuando dejas de luchar contra lo que sientes, ocurre algo mágico: esas partes que antes te boicoteaban empiezan a relajarse. Ya no necesitan gritar (en forma de ansiedad o insomnio) porque saben que tú, el «Director de la Orquesta», estás al mando.

¿Qué esperar de nuestras sesiones?

Como psicólogo en el Barrio de Salamanca, mi objetivo no es «arreglarte», porque no estás roto. Mi papel es acompañarte a conocer a esos personajes de tu película interna. En un entorno tranquilo y sin juicios, aprenderemos a agradecerles intentar protegerte y a sanar a esos «niños pequeños» que todavía tienen miedo.

Vivir en una zona tan activa como Madrid a veces nos empuja a ir con el piloto automático, ignorando lo que pasa por dentro. La terapia IFS te ofrece un respiro para bajar las revoluciones y conectar con tu Self: esa parte de ti que siempre tiene calma, claridad y compasión, aunque a veces se nos olvide que está ahí.

Si sientes que el ruido interno es demasiado fuerte o que tus «guardaespaldas» están demasiado cansados de vigilar, me encantaría conocerte. Juntos podemos hacer que tu equipo interno empiece a trabajar a tu favor y no en tu contra.

Cuando dejas de luchar contra ti mismo, la vida se vuelve mucho más ligera.